Kauffman, Director

18/09/2009

 

Sinécdoque: designación de un objeto por el nombre de otro objeto con el cual forma un conjunto, un todo físico o metafísico, hallándose la existencia o la idea del uno comprendida en la existencia o la idea del otro.  

 

Synecdoche, New York (2008) es el quinto trabajo de Charlie Kauffman como guionista; sin embargo lo más importante,  es que se trata su de su primer largometraje como director. Por poner algunos ejemplos,  Spike Jonze le imprimió cierto aire glamuroso a la inquietante Being Jonhn Malkovich (1999) y Michel Gondry el encanto naïve a la inolvidable Eternal sunshine of the spotless mind(2004). Como director Kauffman es sólo Kauffman, la esencia de sus guiones anteriores se refleja ahora también en el recurso técnico celuloidal.

A partir de la trillada metáfora del hombre como actor en el escenario de la existencia, Kauffman da un vuelco a esta premisa para llevarla a niveles insospechados por el espectador promedio, pero que encantan a los seguidores de este neoyorquino: el cine como arte no en un nivel de elitismo, sino como una expresión personalísima del autor.

El argumento –y ni falta haría reparar en él-  gira en torno al dramaturgo Caden Cotard (interpretado por Philip Seymour Hoffman) y su proceso creativo para realizar  la obra que lo sacará de la mediocridad. A la par, esta tarea se convierte también en el proceso de Caden para explorar su propia naturaleza y la de sus relaciones fallidas con una serie de figuras femeninas desde sus esposas y amantes, hasta la más dolorosa con su propia hija.

Todos esos elementos se hallan envueltos en el universo kauffmaniano: el inoportuno paso del tiempo, el psicoanálisis, los libros de autoayuda, la pintura en miniatura, Berlín, una casa en llamas, los dobles, materia fecal verde, Nueva York dentro de Nueva York y globos zeppelines cruzando su cielo…

¿Dónde está Caden Cotard, en el hombre o en el dramaturgo?, ¿qué papel interpretan las vidas que suceden a su alrededor y se cruzan en la suya? La indiferencia del ser por sus semejantes radica en ser protagonista de la propia vida y que todos los demás sean extras en ella.

Con este filme, Kauffman no nos presenta su obra maestra,  sino la congruencia  y continuidad en la producción de un artista en plenitud.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: