Año uno.

30/01/2010

Son 365 los días que nos separan del primer texto aparecido en este sitio y el que lees ahora. Son 365 días en los que se ha escrito impersonalmente, hasta ahora.

Este lugar, ofreció la posibilidad de imaginar:

palabras, sonidos, trazos… imágenes de arte.

Son doce meses los que nos separan del primer intento por dar un poco de luz sobre las expresiones que parecen ocultas y esta confesión que lees ahora.

Este lugar, pareció la vía perfecta para compartir

y en un año, quizás hayas descubierto este intento.

Y porque que aún con luz, el arte no es nada si no hay nadie para verlo; en un año, este lugar arrancó el arte de la sombra para mostrártelo. Tal vez tú lo hayas observado.

Marginal

Sam Flores

18/12/2009

Las calles de los Estados Unidos son sin duda pasajes de diversidad artística generadores de algunas de las propuestas más atractivas en todo el mundo. Mucho de su valor creativo deriva de la amalgama de culturas que fusionadas enriquecen e inspiran infinidad de creaciones.

Para Sam Flores, nacido en Nuevo México, toda esta diversidad le brinda la oportunidad para plasmar en su trabajo una gran cantidad de recursos que forman su propio universo. De recursos limitados en su niñez, Flores tuvo que aprender a utilizar la creatividad a su favor. Su primer acercamiento con el arte fue el grafitti, los muros se convirtieron en su lienzo y en su escape. Poco a poco se fue apropiando de un estilo que hasta hoy es reconocido más alla de las tierras de su país natal.

Fátima es el nombre de la recurrente figura femenina vista en más de una de sus pinturas, delgada de largos brazos y rostro de facciones duras, envueltas en vestimentas típicas, o bien, jovenes en trajes animales; esa es la singular estética del trabajo de Sam Flores, quien se ve inspirado día a día de los viajes que realiza para absorber los colores, los sonidos y los aromas de  los lugares que visita y que luego intenta plasmar en sus dibujos.

Actualmente instalado en California, en la costa oeste, en donde el arte urbano ha visto desarrollarse a una gran velocidad, al igual que su carrera, este artista ha visto su arte ser reconocido no solo en las paredes de las calles del barrio, su trabajo ha sido colocado en distintas galerías, en escaparates de jugueterías con figuras de colección, en las páginas de libros y en los estampados de algunas prendas. A pesar de que su trabajo le ha brindado el reconocimiento suficiente como para ser considerado uno de los artistas urbanos más importantes del momento, a él lo único que le preocupa es no agotar la inspiración para mantenerse en constante creación.

samflores.com

Gaia, animal urbano

28/10/2009

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Para algunos, el trabajo de un artista debe evolucionar y alcanzar un carácter institucional, exponerse a través de estructuras formales como museos y galerías y entonces volverse serio para dejar de ser un simple ejercicio de habitación. Para otros, debe  mantener su naturaleza orgánica y pura, jamás «venderse» ante las vitrinas de un espacio en donde las intenciones del artista aparentemente se distorsionan y permanecer en los espacios de la vida cotidiana, las calles.

Para Gaia, el balance se encuentra en permitir que el trabajo expuesto en una galería brinde una mayor exposición, mientras que aquel que puede ser observado en el muro de un vecindario se vuelva parte de la vida diaria de las personas.

Establecido en Nueva York, este joven estudiante de arte ha llenado las paredes del oeste de Estados Unidos, con lienzos de papel que muestran figuras humanas con cabezas animales. Su intención, reflejar su inquietud sobre la conexión hombre-bestia. Su trabajo ha sido visto en las calles de algunos países europeos e incluso en la Ciudad de México. Además, siendo congruente con su pensamiento ha participado en exposiciones en algunos museos.

Como la mayoría de los artistas callejeros, Gaia prefiere mantener su identidad oculta y disfrutar del riesgo que existe al colocar una pieza en un lugar no permitido. Su peculiar estilo ya es reconocido entre aquellos espectadores del arte vagabundo que atentos buscan por las calles sus nuevos dibujos, su enigmática figura comienza a causar expectativa y aunque él no está seguro de cual será el futuro de su trabajo, se encuentra abierto ante cualquier posibilidad de evolución.

gaiastreetart.com

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Gracias al objetivo de un teléfono móvil se especula que “Banksy” ronda los 35 años, es rubio, alto y viste la ropa típica del grafitero amante del hip-hop, se sabe también que su técnica ha evolucionado a través de los años. Se desconoce el lugar exacto de su nacimiento pero Bristol es el sitio que contiene la mayor cantidad de sus obras. Su rostro y su nombre real siguen siendo un enigma, que evidentemente cada vez le será más difícil mantener.

“Banksy” ha auto-publicado algunos libros con fotografías de su labor en distintas ciudades, Banging your head against a brick wall (2001), Existencilism (2002), Cut it Out (2004).

El controvertido personaje se ha colado en museos como la Galería Tate Modern de Londres, el MOMA (Museum of Modern Art), el Museo de Brooklyn, el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York y el Museo Británico de Londres. En sus primeras intrusiones ha dejado su trabajo plasmado en forma de parodias de importantes obras de arte y se ha ido sin ser visto.

Sus murales excitan, poseen grandes dosis de política subversiva  y a través de su arte urbano suscita enfoques diferentes de los mass media. A pesar de que no se le puede identificar físicamente ha recibido grandes críticas por la contradicción que surge a partir de lo que tacha en su trabajo y su colaboración remunerada con organizaciones benéficas como Green Peace y empresas como Puma y MTV, además de vender sus obras en la galería de su agente en el Soho londinense.

“Banksy” reprocha al sistema que sofoca a la sociedad al tiempo al que se interna en él y al comerciar con su obra anticapitalista otorga a sus contradictores la pauta perfecta para agredir sus creaciones, tildarlo de vendido y descalificar su trabajo. Para otros menos reacios es el Robin Hood al revés, el que pinta para los pobres y al que le compran los ricos. A su favor se puede decir que muchos de los que han estado en contra del sistema son los mismos que lo sostienen cada día, voluntaria o involuntariamente.

Lo que no se puede negar es que ha regalado a las calles de Inglaterra y otras grandes ciudades, una obra con un valiente contenido social, amarga, inteligente y sarcástica. De una manera u otra el grafitero británico crea Arte y el Arte de verdad, ese que se escribe con mayúsculas, no está creado únicamente para persistir, está hecho para alterar, molestar, incitar, replantear argumentos que hasta entonces se consideraban inalterables.

http://www.banksy.co.uk/