El registro de la passarola en los volúmenes de la literatura histórica equivale a un terrible manotazo en la nuca: el primer vuelo en un artefacto más pesado que el aire no fue el de los hermanos Wright, en 1903, como inapelablemente hemos creído en todo este tiempo… 

 

Blimunda y Baltasar se aman y no lo dicen. Están casados, se aman y no lo dicen. Se buscan cuando se pierden. Se encuentran. Con el padre Bartolomeu construyeron la passarola. Los tres volaron en ella y vieron un Portugal que jamás nadie verá, porque la gente de ahora vuela en aviones o en globos o en imaginaciones. O no vuela.

Ella tiene el poder de mirar en el interior de las personas; su marido es un soldado que ha quedado manco; el cura muere enloquecido por el deseo irrefrenable de volar. Y pese a todo, construyen la passarola con hierro, imanes y ámbar. El combustible utilizado es éter: aquella «cosa« que mantiene las estrellas colgadas de la noche, aquella «cosa» que Dios respira. Es tarea de Blimunda y Baltasar atrapar el éter, que es etéreo.

Esto nos cuenta el escritor portugués José Saramago en su novela Memorial del convento (1982), relato histórico que, más allá de retratar, es fotografía del Portugal de principios del siglo XVIII durante la época de la Inquisición, los autos de fe y naturalemente, del olor gallinezco que expele la carne humana quemada. Hay mancos y videntes que se enamoran mientras asisten al suplicio de los infieles. Al amor, lo sabemos, no importan las circunstancias.

Narrada en tercera persona, la novela plantea dos ejes. Es una historia de amor que gira en torno de la construcción de un convento en Mafra a petición del rey Don Juan V, o es el relato de la construcción de un convento en Mafra que gira en torno de una historia de amor.

De construcciones de edificios sabemos lo necesario. Pero de amores que se demuestran sin palabras de amor, ¿qué sabemos?

El montón de letras y comas que estila Saramago se convierten en imágenes móviles gracias a su poderosa capacidad descriptiva y narrativa. Pero el Nobel de Literatura 1998 no puede quedarse quieto, no le bastan las descripciones que sólo sirven para repetir lo evidente. Critica la aristocracia, denuncia la Inquisición, reflexiona sobre la voluntad, la perseverancia, la pobreza del cuerpo y su banalidad, el valor del amor y su eternidad.

Memorial del Convento es la historia de un amor diferente, como no lo conoceríamos jamás. Un libro necesario para quien ya está harto de volar en aviones o en globos o en imaginaciones. O de no volar.

«La poesía morirá si no se la ofende, hay que poseerla y humillarla en público.»

                                                                                                                         Nicanor Parra

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En 1945 se publicaba un texto que sería conocido como «Poemas y Antipoemas» del escrito chileno Nicanor  Parra, además tres años antes la edición de «Artefactos», un paquete de 242 tarjetas de texto e imagen habían precedido el inicio de una revolución literaria. Estas publicaciones serían la piedra de toque para fundamentar no un estilo, sino una corriente literaria que se caracterizó por la negación, la deconstrucción y la descontextualización del verso y la poesía en sí misma.

Adeptos del uso del cliché y la frase ad hoc, esta forma de no-hacer poesía recurría al absurdo uso de los elementos del lenguaje común para seducir al lector. No afirmaba al verso sublime y amoroso sino al escrito pesimista, cínico y desencantado hasta la médula. Esto era antipoesía.

Los expertos han llegado a colocar este contrasentido narrativo como un ejercicio que se oponía a la poesía lírica de Neruda. El invento de Nicanor Parra hacía hablar al individuo más irónico y sarcástico en un tono intelectual, cotidiano o con aires de publicitario; que al tiempo pretendía despojar al verso de la solemnidad que la poesía pudiese tener de facto.

Un lenguaje delicado y esnob arrancaría gestos de burla al partidario de lo que aquí hablamos. Él coincidiría con el desconcierto, con la destrucción de las formas líricas para sustituirlas por las fórmulas científicas, filosóficas o comerciales extraídas de su lugar de origen para vaciarlas en el arte. Él sería una suerte de terrorista de la poesía.

La antipoesía es un enfrentamiento con el mundo complaciente y sintético, es la evidencia del ser humano  sumergido en una moral que no funciona y el alejamiento tajante a cualquier creencia política o religiosa. La no poesía es un contratexto alienado, que llega a denunciar la ruptura social sin dejar la mínima esperanza a la redención.

Los antipoemas son la revelación de que existe un tipo de individuos que ya no pueden sorprenderse de nada, ni escribir odas ni consagrar al hombre o sus creaciones. Sin embargo, la antipoesía sí nos coloca en el entendimiento de la realidad desde un principio distinto: el del desasosiego. Aporta al arte, como lo hicieron algunos de sus predecesores, el recurso de la palabra soportada en la imagen. La antipoesía es no poesía, pero es sí comunicación.

 

*Porque explicar es un ejercicio estéril cuando de trata de antipoesía, ella lo hará por sí misma.

 

Test

(Nicanor Parra)

 

 Qué es un antipoeta:

 Un comerciante en urnas y ataúdes?

Un sacerdote que no cree en nada?

Un general que duda de si mismo?

Un vagabundo que se ríe de todo?

Hasta de la vejez y de la muerte?

Un interlocutor de mal carácter?

Un bailarín al borde del abismo?

Un narciso que ama a todo el mundo?

Un bromista sangriento?

Deliberadamente miserable?

Un poeta que duerme en una silla?

Un alquimista de los tiempos modernos?

Un revolucionario de bolsillo?

Un pequeño burgués?

Un charlatán?

     un dios?

         un inocente?

Un aldeano de Santiago de Chile?

 

Subraye la frase que considera correcta.

 

Qué es la antipoesía:

Un temporal en una tasa de té?

Una mancha de nieve en una roca?

Un azafate lleno de excrementos humanos

Como lo cree el padre Salvatierra?

Un espejo que dice la verdad?

Un bofetón al rostro

Del Presidente de la Sociedad de Escritores?

(Dios lo tenga en su santo reino)

Una advertencia a los poetas jóvenes?

Un ataúd a chorro?

Un ataúd a fuerza centrífuga?

Un ataúd a gas de parafina?

Una capilla ardiente sin difunto?

 

Marque con una cruz 

La definición que considere correcta.

 

*De «Artefactos»:

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El fenómeno del download, fuera de la controversia o las implicaciones económicas y políticas para  la industria musical, es hoy una realidad que no puede escapar a nuestra atención. El MP3 ha llenado la memoria de nuestras computadoras y millones de archivos de audio son descargados a diario alrededor del mundo.

La relación del individuo con el producto auditivo se ha vuelto cada vez más estrecha, llevándola al punto en que los audífonos y reproductores de MP3 devinieron accesorios, artefactos de uso cotidiano cada vez más necesarios.

La música como generalidad, tracks sueltos o discos completos y podcast como especificidad; se han convertido en los contenidos predilectos de aquellos que jamás abandonan su casa sin sus reproductores, o que prefieren trabajar mientras escuchan y a quienes el recorrido del hogar a su destino es mucho más agradable con algo que endulce el oído.

Las ventajas del download son innumerables. Entre ellas que tú eliges lo que quieres escuchar, “personalizando” los contenidos que llevas contigo además de decidir cuándo quieres oírlos.

Apostándole a todo esto, al auge de las descargas de los archivos de audio y considerando que la mayor parte de las personas invierten una gran cantidad de tiempo en transportarse de un lugar a otro en las ciudades,  la UNAM decidió poner a disposición del público en general contenidos culturales para su descarga a través del portal Descarga Cultura.

El podcast cultural de la Universidad ofrece la posibilidad de tener acceso legal y gratuito a archivos MP3 entre los cuales se cuenta poesía, teatro, cuentos, narrativa diversa en voz de sus autores, obras de la literatura universal y música clásica. Entre los autores que conforman el catálogo están Juan Villoro, Sor Juana Inés de la Cruz, Edgar Allan Poe, Vicente Leñero y Fidor Dostoievski entre muchos otros.

Tal vez la próxima vez que descargues algo de música quieras también bajarte “Los conmemorantes” de Emilio Carballido o “Un Asesinato” de Antón Chéjov. Descarga Cultura sólo te pide estar registrado con un correo electrónico y no importa si vives fuera de las fronteras mexicanas o no eres universitario. Nadie va a sospechar que estas “leyendo” grandes obras de la literatura mientras llevas puestos tus audífonos y caminas por la calle. Así como todos, así como muchos.

 

Descarga Cultura

«El que se halle en un beneficio sin libros se halla en una soledad sin consuelo, en un monte sin compañía, en un camino sin báculo, en unas tinieblas sin guía.»

Juan de Palafox y Mendoza

Las palabras “libro” y “lectura” son curiosas. Poseen implicaciones y sentidos muy particulares para los individuos: obligación, trauma y disgusto para algunos; placer y disfrute para otros.

Escritores profesionales han decidido hacer de la narrativa su modo de vida, amateurs luchan cotidianamente para construir el suyo de esa manera, pero para el “hombre de a pie” la forma de acercarse a la lectura es muy distinta. Puede ser una cosa ajena y oscura o resultar más atractiva e interesante.

Para leer no requieres comprar un libro, ni ser un experto en literatura. Para disfrutar una obra narrativa no es indispensable que te recomienden un texto o te lo regalen y prometas dedicarte religiosamente a su lectura diaria. Para disfrutar de las delicias de la lectura, por más extraño que parezca, no hace falta leer.

El cine, teatro, performance y la instalación se han servido de los libros para ampliar sus discursos y a su vez, la lectura se ha podido acercar a las personas a través de otras formas del arte. Incitar a la lectura y seducir para que se lean libros sin importar su extensión o género, encuentra muchos caminos que no necesariamente tienen que ver con las letras, pero sí con la palabra. Leer sólo te pide escuchar, observar y sentir.

Lecturas en voz alta de grandes obras, homenajes a escritores (como Edgar Allan Poe y Cortazar), conciertos, monólogos, trueque de libros, cine, teatro, libros libres y obsequios en forma de rosas acompañando la compra de ejemplares; son las formas en que la ciudad de México celebrará el Día Internacional del Libro y también hace votos por despertar en los espectadores la inquietud para adquirir un libro a través del acercamiento con otras manifestaciones culturales. La Secretaría de Cultura del DF y la UNAM han preparado los eventos más signficativos.

23 abril se eligió para celebrar a los libros y la lectura a nivel internacional porque, según distintos calendarios, este día habrían fallecido tres importantes figuras de la literatura universal: William Shakespeare, Garcilaso de la Vega y Miguel de Cervantes.

Como todos los “Días de…” el logro de su cometido será un análisis que deberá hacerse desde el impulso personal de encontrar el placer por leer no sólo en el papel sino en la calle, en el celuloide, en la voz y en la escena teatral… ahí donde la lectura parece no estar y a pesar de ello; nos invita de una forma sutil a abrir un libro y disfrutarlo quizá, por primera vez en nuestra vida.

 

Programa Secretaría de Cultura  DF «Día Mundial del Libro»

Programa UNAM «Fiesta del Libro y la Rosa»

 

 

 

La poesía ocurre como un accidente, un atropello, un enamoramiento, un crimen; ocurre diariamente, a solas, cuando el corazón del hombre se pone a pensar en la vida. 

Vista, sentida así, la poesía es una verdadera maldición -y, claro, por momentos, una verdadera bendición. Sólo quedamos tranquilos cuando deshuesamos el poema, cuando le rompemos el espinazo y, por supuesto, nunca lo logramos. Siempre continúan las malditas palabras tan fuertes, tan inamovibles, tan necesarias como el aire.

Jaime Sabines

 

Lo que sucede con los escritores –y en general con cualquier creador- cuando se decide homenajearlos por la conmemoración de su muerte o los festejos de su natalicio, es que  todos se vuelcan hacia lo que pareciera un repentino entusiasmo en torno a su obra y figura.

Por todos lados, cientos de personas levantan la mano para proclamarse como sus más asiduos seguidores. Autonombrados fans, llevan consigo un ejemplar viejísimo que hallaron por razones desconocidas –aunque obvias- en su casa o la reedición de su obra más sobresaliente. Llenan,  producto de la admiración sintética, librerías o salas de exhibición donde se venda o exhiba, alguna cosa que lleve el nombre del “autor en turno”.

 2009 es el año de Jaime Sabines con motivo de su décimo aniversario luctuoso. Aunque los homenajes se han realizado de formas muy diversas; recordándolo en radio, televisión y distintas partes de la república con eventos oficiales, Chiapas –estado del que fuera originario el poeta- ha llevado a cabo la mayor celebración para recordar la vida y obra de uno de los más entrañables y prolíficos poetas mexicanos.

Jaime Sabines Gutiérrez nació en Tuxtla Gutiérrez un 25 de marzo de 1926. En 1945 se mudó a la capital mexicana para estudiar medicina, hecho que contaría después como “un fracaso total y la mayor tragedia de su vida” pues su camino estaba en las letras.

Directas –no sólo en el lenguaje, sino en la emoción- son las once obras que constituyen sus publicaciones, editadas también en otros idiomas como el árabe, chino e inglés más muchos de sus poemas leídos en voz alta por él mismo y archivados en audio o video. Dos nuevos libros saldrán a la venta. Uno de ellos recopilará las cartas y poemas que Sabines escribió a su esposa Josefa Rodríguez. El segundo será el compendio de los versos escritos por el poeta antes de su muerte el 19 de marzo de 1999. 

Escribió y vivió mucho. Poeta lírico, nunca perdió el ritmo en sus versos que se atrevían a decir mucho más de lo que otros siquiera se han permitido pensar. Poesía honesta sin miramientos, así es la de Sabines; escritor que hallaba en los novelistas a los mejores maestros. 

Los versos de Sabines son vigorosos y sin rodeos, explicación de que un autor sincero y nada complaciente consigo mismo, logra serlo también con sus lectores. Si pudiéramos pensar en el mejor homenaje para un escritor, seguramente ese sería la lectura de su obra. Quizá analítica, quizá amorosa… quizá fugazmente fanatizada.


 

Me tienes en tus manos 

Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.

 

«Para leer lo bueno es necesario no leer lo malo, por que la vida es corta y el tiempo y las fuerzas limitadas.» 

Arthur Schopenhauer

 

Escapando del cliché que reza sobre la importancia de fomentar  el gusto por la literatura en un país de escasos lectores, en México y alrededor del mundo existe un movimiento que incita no a leer, sino a compartir lo que se lee. Un experimento transfronterizo propone  no  adquirir un libro por el gusto o necesidad de poseerlo para el propio enriquecimiento espiritual e intelectual, sino a despojarse de él para hacer a otros, partícipes de las delicias de la lectura.

El 11 de septiembre del 2003, miles de personas en distintos puntos del planeta cometieron un “Atentado poético”. Se trataba de abandonar un libro en algún lugar público como símbolo de libertad, y tolerancia. Aquel suceso marcó un antecedente para “Libros Libres”, que es el nombre bajo el cual existe este ejercicio de desapego literario.

“Libros Libres” adscrito al movimiento global Bookcrossing, es una organización  que permite a sus usuarios registrados llevar un control de libros para tener un conocimiento exacto del punto en el que son liberados, dejando así, que otros individuos se lancen a la cacería de esos ejemplares. Bookcrossing también proporciona etiquetas para imprimir e identificar a los libros de esta red, puestos en libertad.

A la par, la Organización Mexicana Letras Voladoras, propone “olvidar” libros en sitios públicos los días 7 de cada mes con un método similar, para que otros puedan disfrutar de su lectura. Tras la cristalización de este intento, el movimiento que inició en México con esta organización; se ha extendido con éxito en Argentina, Chile, Bolivia, Brasil, Holanda, Francia, España y Estados Unidos.

A pesar de que ninguna de estos dos organizaciones cuenta con patrocinios privados o con el apoyo gubernamental, sí ha recibido el auspicio de escritores, editoriales y artistas, que comulgan con la idea de que los libros no sirven de nada si se quedan en el estante.

Los pasos para poner en libertad un libro son sencillos. Puedes seguir el “método institucionalizado” e ingresar a la página de Bookcrossing y registrarte para seguir su procedimiento o hacerlo, con el mismo sistema el día 7 del mes de tu preferencia como lo propone la Organización Letras Voladoras.

Sin embargo, también puedes hacerlo por iniciativa propia cualquier día del mes, sin registro y sin publicar la ubicación exacta donde dejaste el ejemplar. El único requisito es liberar un libro cuya lectura haya sido significativa para ti.

  1. Deja el libro en cuestión en un lugar visible y transitado. Los  parques, teléfonos públicos, centros comerciales y transporte público son sitios excelentes para esta misión.
  2. Escribe en la primera hoja una dedicatoria al lector desconocido,  donde aclares que el ejemplar forma parte del movimiento «Libros Libres». Expresa en esas líneas que el libro le pertenece por el tiempo que tarde en leerlo y que después deberá ponerlo en libertad, de la misma forma que tú lo hiciste, pero en otro lugar distinto. Puedes recomendarle la lectura de una página o párrafo en especial, o dejar una señal visible con un separador.
  3. Se sugiere que escribas tu dirección de correo electrónico como único medio de enlace entre tú y todas las personas que lo encontrarán. Así podrán escribirte y comentar la lectura. 

Libros Libres nos enfrenta al hecho de que la lectura de un buen libro que quizá nos cambie la vida no sea cuestión de buscarlo a él, sino de que él nos encuentre a nosotros, por azares… del destino.

Marginal

30/01/2009

 

Triple Elvis_ AWarhol

El Arte con mayúscula fue por mucho tiempo una cuestión llena de dogmas, escuelas y patrones. Aunque siempre las rupturas a esas convenciones fueron convertidas nuevamente en vanguardias, a mediados de los años ochenta comenzó a pensarse en el arte con minúscula.

Para entonces los artistas ni pintaban en caballetes, ni intepretaban melodías renacentistas. Ahora se llamaban Andy Warhol o Syd Barrett e intentaban crear obras artísticas a partir de la premisa “sin obedecer las reglas”. Luchar contra el status quo, causar polémica o marcar la diferencia sería sin lugar a dudas, el signo de nuevas generaciones.

El artista “outsider” o “marginal” criticaba al sistema por el cual se juzgaba lo que era y no era arte, asumiendo que todo lo que poseía un estilo propio constituía una manifestación que merecía valorarse.

¿Cuánto de lo que se hace hoy en las innumerables vetas del arte promete ser una obra genuina, original y diferente? ¿Cuántas de ellas logran realmente provocar una sacudida a nuestros sentidos porque son verdaderamente innovadoras? ¿Cuáles de ellas lograrán permancer?

El arte cuando se trate de música, literatura, cine, fotografía, pintura, etcétera; tiene hoy una nueva misión: llamar a la discordancia, prometer ser la vanguardia que rompe con las convenciones. Se ve, se escucha y es totalmente diferente… hasta que alguien nos diga lo contrario.