Para sus detractores, la filosofía que rodea a esta manera de capturar fotografías fue sólo una estrategia de marketing ante las bajas ventas que registraban una serie de cámaras inventadas en la Unión Soviética. Para algunos fotógrafos profesionales, esta tendencia es sólo un mal chiste. Para los que reafirman el valor del registro de imágenes con «cámaras de juguete» no se trata de una perdida de tiempo, sino de un arte.

En 1982, un general ruso copió el modelo de una Minox japonesa para crear una herramienta pequeña y muy fácil de utilizar. Las características del invento eran un objetivo corto de 32 mm y un diafragma de 2,8. Combinadas ambas medidas junto con la construcción del lente, dieron origen a la primera compacta LC-A que ofreció imágenes caracterizadas por la saturación del color, aberraciones tonales y una especial distorsión en los bordes de la imagen. El medio formato (120 mm) de su película era también un elemento especial.

Es probable que ninguna tendencia fotográfica despierte tanta curiosidad como la despreocupada lomografía. No se necesita ser un buen fotógrafo y el secreto es capturar una imagen fuera del punto focal. Una Lomo situada a la altura del estómago o sobre la cabeza logrará los mejores resultados. En la lomografía, los errores comunes de la fotografía tradicional como la falta de un buen encuadre, sobreexposición y colores errados son su valor agregado.

Actualmente esto es todo un movimiento internacional. Más cámaras con las características básicas de la primera LCA rusa han nacido. Están las Holga, las Diana, los adaptaciones para capturar en un rollo tradicional de 35 mm, las instantáneas, los flashes, las Supersampler que captan cuatro cuadros en una sola fotografía y las que se pueden sumergir en el agua. La experimentación es el recurso más valorado. También están los lentes fisheye y las cámaras panorámicas, los procesos cruzados para el revelado, la doble exposición y las fotos nocturnas.

Hoy la lomografía es en realidad una comunidad de personas fotografiando instantes casuales y espontáneos. Un sitio en internet y embajadas en Brasil, España, Alemania y Japón contribuyen a la creación de una red donde cualquiera puede enviar sus imágenes, participar en concursos y lo más importante: compartir. Para capturar sólo hace falta seguir algunas reglas:

  1. Lleva tu cámara donde sea que vayas
  2. Úsala en todo momento – día o noche
  3. La lomografía no es una interferencia en tu vida, sino una parte de ella
  4. Trata de apuntar desde la cintura
  5. Acércate todo lo que puedas a tu objetivo
  6. No pienses
  7. Sé rápido
  8. No tienes que saber de antemano qué has capturado en film.
  9. Tampoco tienes por qué saberlo luego.
  10. No te preocupes por las reglas. No pienses, ¡Dispara!

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